bolsa de Elle, sandalias esparto Castañer, shorts HyM, blusa Stradivarius, camiseta Mango,
sombrero Massimo Dutti, gafas Dolce Gabbana, pulsera mercadillo.
Ojalá tuviera más cerca el mar, aún más cerca que a una hora y media de camino. Sé que es quejarme por gusto pero es que a veces, desearía asomarme por una de mis ventanas y olerlo, escucharlo, admirarlo. Sus efectos son inmediatos en mí y si llego afligida, cansada o desanimada a él, mi ánimo de resetea al sentir su presencia. Una pócima mágica para mi alma. Ese día el aire era impresionante, por eso me veréis en las fotos agarrando el sombrero todo el tiempo. Era de esos días en el que ir a la playa es más vocacional que otra cosa porque el cuerpo, impregnado de protección solar era una especie de imán que atraía sobre sí a la molesta arena. Yo no me bañé, solo me dediqué a pasear hasta llegar al Puerto. Estábamos en Chipiona, Cádiz.






