
La pasarela del SIMOF vino cargada de lunares, encajes, cintas, plumas, terciopelos, color maquillaje y hasta pistolas, al más puro estilo western – ¿o mejor a lo Galiano y/o Gaultier? Cortes ceñidos y escotes que acentúan la feminidad y el romanticismo de las colecciones de este año.














Tumulto en la calle Juan Belmonte por la caída del caballo blanco de la imagen de abajo. Muy asustado y algo herido en una pata, el animal se levantó sin nada roto.






