
Ayer comenzó la fiesta en las calles de Sevilla. En realidad, el Viernes de Dolores fue el anticipo aunque yo me atrevería a afirmar que fue a lo largo de la semana pasada, con la caída del azahar de los naranjos, que comenzó la Semana Santa en Sevilla. Alfombras blancas en la aceras que se funden con el aroma de las velas de los pasos o de la cera de los penitentes. Toda una fiesta para los sentidos. De boda en la calle, estreno de la temporada primavera 2008, contenida en armarios, olor a nuevo.






