Tal y como tenía previsto me fui el viernes a ver
the movie con mi hermana. Entramos monísimas en la sala y salimos igual pero con un poquito menos de maquillaje. Sinceramente, fue peor el efecto de la risa en nuestros rostros -lágrimas y churretones- que el del llanto -que también hubo alguna que otra lagrimita contenida-. La verdad es que nos encantó toda ella: argumento y despliege de modelitos varios. Yo no daba abasto para descifrar las firmas de tanto bolso, accesorio, vestidos, zapatos... Así que iré a verla de nuevo -biieeeen!!!-.