
Sábado 5 de diciembre a las 17.00 hrs. y volando con Raynair hacia Pisa. El avión hasta arriba y una de las azafatas -sin vocación- que no disimula su malestar ante los pasajeros rebeldes e inquietos. Yo -en un intento por evadirme de semejante panorama- me asomo por la ventanilla y diviso la desembocadura del Guadalquivir.

Sobrevolamos Sanlúcar de Barrameda y Chipiona -me acuerdo de mis padres y soy consciente, una vez más, de lo mucho que los quiero-. Me pongo a leer pero me entra sueño -se me baja la tensión en los vuelos-.

Cuando despierto, estamos casi llegando al aeropuerto de Pisa.

Una maraña de luces bajo el plane y al instante -eso es lo bueno de no facturar maleta- ya estamos en un andén esperando el tren PISA-FLORENCIA.

Una hora y media más y llegamos al Hotel NH en vía Garibaldi, dejamos el equipaje y nos lanzamos a la calle, cansados pero hambrientos.

Es tarde y hace frío, así que entramos en lo más cercano que vimos PAPEROROSSO en vía Montebello 86.

Acertamos.

Amanece el domingo y a partir de ahí una borrachera de arte fuera, en la calle, y dentro de museos, palacios, galerías...
Haciendo caso sumiso de las recomendaciones de las guías turísticas, empezamos nuestro recorrido por el Duomo, centro geográfico e histórico de la city.
Pero para llegar allí tuvimos que pasar primero junto al Puente de Santa Trinitá
y el Vecchio -que están restaurando- y girar entonces a la izquierda para llegar a la Piazza della Signoria donde está el majestuoso Palazzo Vecchio que duranto siglos fueron el centro político y señorial de Florencia, donde ahora:
- hay multitud de viandantes que pisan por donde una placa recuerda la ejecucción del líder religioso Savanorola en 1498
-estuvo el David de Miguel Ángel hasta 1873 (el de ahora es una copia y el original está en la Academia)
-como ocurre con El rapto de las Sabinas de Giambologna, esculpido en un solo bloque de mármol (1382)
-también hay estatuas romanas de los Emperadores de la logia dei Lanzi -los lanceros de Cosimo I se alojaban allí
-o del Perceo de Cellini decapitando a Medusa (1554) como aviso de muerte para los enemigos del Emperador Cosimo I.
También en esa plaza se puede admirar la obra de Chanel en la amplia tienda allí ubicada.
La Fuente de Neptuno tampoco tiene desperdicio
Y tras este primer espectáculo, retomamos nuestro destino hacia el Duomo por la vía del 
Calzaivoli que tiene tiendas de todos los colores.
Hay que detenerse en la iglesia de ORSANMICHELE que en el principio de sus tiempos fue una 
tienda o mercado donde los enseres se colocaban en cuerdas atadas a anillas de acero que aún prenden del techo,
a pesar de que ahora se haya convertido en una iglesia de culto.
Muy cerca, en la perpendicular via Dante Alighieri, está la casa natal del poeta y la Iglesia de 
Sta. María de Cerchi donde conoció a su amada Beatriz.
El Bargello -antigua prisión donde hoy reside el Mercurio de Giambologna- y la Badía Florentina son los otros puntos hot de la zona, la única de Florencia que no fue reconstruida en el Renacimiento y que conserva su original aire medieval. Tanto es así que dicen que si Dante levantara la cabeza, le resultaría más que familiar el laberinto de callejones 
pero no el Campanil ni el Duomo, cuyos cimientos se cavaron en su vejez.
El bautisterio, sin embargo, sí es de su época puesto que él mismo fue bautizado allí.
Tiene una maravillosa puerta -lado este- de bronce con relieves.
Y llegados a este punto nos asaltó el hambre. Os recomiendo el restaurante familiar Bar Dini Caffé.
Y en el próximo post os iré contando más cositas sobre Florencia...
Working outfit para días más informales:
Pendientes italianos
Collar: Miss Selfridge
Vestido, cardigan, bolso, medias: Blanco
Anillo: Dayaday
Guantes: Síntesis
Botas: Vienty








































































































































































































