Dalí es el artista en el que la muestra se detiene más y Peggy Guggenheim también es muy destacada, mostrando varios de los objetos surrealistas de su propiedad. Esta extravagante mujer mantuvo una estrecha relación con muchos de los protagonistas del movimiento, de los que adquirió sus obras directamente, al comienzo de la II Guerra Mundial, presentándose su colección particular, por primera vez, en el año 1942 en Nueva York en un museo-galería llamado Art of This Century, centro de la vanguardia neoyorquina gracias a la difusión que ella dio al movimiento surrealista. En la exposición hay fotografías y videos que explican con detalle todo este proceso.
Para mí, lo excepcional de la muestra es que incluye piezas de muy distinta naturaleza en los que el surrealismo ha influido: mobiliario, pinturas, esculturas, vestuario, joyas, cerámica, textiles, fotografías y cine distribuidas en cinco secciones temáticas: El ballet; El Surrealismo y el objeto; El interior ilusorio; La naturaleza se vuelve extraña; y La exhibición del cuerpo.
Yo, si tengo que destacar algo que me agradara sobre todo lo demás, me quedo con la sección de cine, y que quede claro que todo me alucinaba, mis ojos no podían abrirse más para abarcarlo y comprenderlo todo. Pero es que se proyectaban trozos de películas que descubrí en la Facultad de Ciencias de la Comunicación dentro de una asignatura llamada Estética –qué pena que no me acuerdo del nombre del profesor, porque era realmente bueno—Yo asistía a las clases de esa asignatura con una ilusión… Allí me dejé envolver por la magia del surrealismo de la mano de Jean Cocteau amigo de otros artistas de su época como Guillaume Apollinaire, Pablo Picasso, Amedeo Modigliani, y Dalí. A pesar de sus éxitos en prácticamente todos los campos artísticos, Cocteau insistió en que era ante todo un poeta y que todas sus obras eran poesía. Pues bien, en el museo puede revivir las sensaciones que me producían sus películas: Orfeo, La sangre de un poeta, La bella y la bestia, Los muchachos terribles… películas escritas y dirigidas por él que fueron especialmente importantes en la introducción del surrealismo en el cine francés.
En pintura surrealista me quedo con mi favorito René Magritte, al que tuve el placer de disfrutar hace tres veranos en Viena, en el Foro de las Artes, que reunió 70 de sus mejores lienzos en la muestra: “René Magritte: la clave del sueño”. Exposición en orden cronológico y desde mediados de los años 20 hasta los años 60, bajo la influencia de la pintura metafísica de su contemporáneo italiano Giorgio de Chirico -.
Podría llevarme párrafos hablando de la muestra pero no quiero cansaros. La visita dio mucho de sí, también para disfrutar de la exposición: “Juan Muñoz: retrospectiva” todo un referente en la renovación de la escultura contemporánea internacional. Allí estaban desde sus primeras obras, en las que la ausencia de personajes no omite la presencia humana, hasta sus Piezas de conversación, en las que la soledad se hace evidente e invita al espectador a relacionarse con ellas creando un sentimiento de aislamiento y de introspección individual. Fue realmente sobrecogedor pasearse entre esas figuras humanas, cuerpos inanimados, de igual tamaño. Extraña experiencia.

Escribo este post desde Burdeos, Francia, desde donde salimos mañana para dormir en Madrid. Hay muchas cosas que contar y compartir pero esto solo es un HOLA desesperado después de tanto tiempo sin actualizar.
Hoy le tocó el turno a Burdeos, la última ciudad de la ruta, ciudad cosmopolita con un aire decadente que me trae recuerdos del Trastevere romano o del Palermo italiano, incluso tiene aires del Oporto portugués.
Cuando lleguemos a Southsampton, seguiremos nuestra ruta viajera por el sur de England: Winchester, Brighton, Arundel Castle, Chichester, Stonehenge, Salisbury, Bath, Bristol y Portmouth.
De nuevo barco a Francia y de camino a España: Angers –puerta del valle del Loira que nos quedó pendiente el año pasado por visitar- y Burdeos.
Que tengáis un feliz Julio, no importa dónde ni con quién estéis. Nos reencontramos a la vuelta. Bss ;-)
Llegó el momento de la entrega de premios en el Salón de Actos pero minutos antes nos fuimos congregando en la recepción los asistentes, entre los que estábamos: mi marido y yo, el padre de B., el chico de B., familia, amigos, profesores... Y la tensión de B. iba en aumento.



El sábado me fui a Chipiona (Cádiz) a ver a mis padres que viven allí desde que se jubilaron. Fue una especie de despedida -el 30 de junio salgo de vacaciones- y una excusa genial para coger a mi madre e irnos al Centro Comercial Área Sur de Jerez de la Frontera (Cádiz) y que conociese la tienda Primark que es la única que, de momento, existe en Andalucía. Aquello es grandísimo y hay hasta una tienda Sephora enorme y un New Yorker -ya no tendré que esperar a ir a Madrid-. Como no teníamos mucho tiempo nos centramos en Primark donde cargamos nuestros cestos de toallas, velas perfumadas y accesorios mil (por cierto, mi maridito que es negado para comprarse ropa, se trajo de allí 4 camisas y 3 polos, a-lu-ci-nan-te!!!)
Y ya de vuelta al coche no pude resistirme y entré en la tienda Blanco donde en 5 minutos me hice con este vestidito tan mono, al 50%.
Este otro vestido también lo adquiré este finde al 50% pero en el Blanco de Airesur en Castilleja de la Cuesta -después del cine-. El bolso es de Zara y las sandalias de Massimo Dutti.
Y estas son las “chuches” que me traje del Primark de Jerez.
El anillo estuve apunto de comprármelo, además de en rosa, en negro y en hueso que también lo había. Yo no sé a vosotras pero a mi me recuerda muchísimo al modelo camelia de Chanel.
Pues bien, entre los “caprichos” a los que tuve que renunciar estaba un modelito de gafas Gucci -en la misma tienda del bolso mariposa de Braciallini- que aunque estaban muy rebajadas, sobrepasaban mi presupuesto que ya había sido “mermado” por un par de zapatos vintage de Pepita is Dead y unas sandalias de Loewe.


Esto para empezar. Ahora os cuento otras cosas interesantes como que el Hotel Alfonso XIII de Sevilla -que por cierto acaba de obtener una de las seis nominaciones que ha recibido Andalucía en las categorías europeas de los World Travel Awards 2008 que premia la excelencia en la industria turística mundial- ha puesto en marcha el Pool &Brunch el pasado 15 de junio. Esta oferta consiste en disfrutar, de 13.00 a 16.00 hrs., los domingos, de la piscina y de un buffet, en su restaurante El Patio, compuesto por más de 50 referencias gastronómicas.
Y por último, una noticia insólita: dos productoras ofrecen a Sevilla un concierto de Madonna por cuatro millones de euros, el 16 de septiembre en el Estadio de la Cartuja. El inconveniente es que habría que vender más de 50.000 entradas a 80 euros, solo para cubrir gastos y no sé si el Ayuntamiento de Sevilla estaría dispuesto a asumir ese riesgo. Lo cierto es que en Barcelona sí que actuará la artista el 18 de septiembre -qué suerte tenéis catalanes/as!!!). Así que si Mahoma no viene a la montaña...
Día 19. Najwajean
Día 25. Marlango
Pues bien, en la visita – que será los viernes a partir de las 21.00 hrs.- se mostrarán situaciones escenificadas por los actores en la noche sevillana del Real Alcázar, de modo que los visitantes presenciarán capítulos de la Historia como: el amor entre Al-Mutamid e Itimad, y entre Carlos I e Isabel de Portugal, el nacimiento de Don Juan, hijo de los Reyes Católicos, y los encuentros amorosos entre Pedro I “El Cruel” y su amante, María de Padilla, mientras se recorre: el Patio del León, el Cuarto de la Montería, la Sala de Justicia, el Palacio Mudéjar, los jardines hispanomusulmanes y el palacio gótico.
Con el bono turístico también se obtienen descuentos en almuerzos o cenas en los restaurantes incluidos en el proyecto, y en diversas terrazas de verano, pudiendo optar a visitas al parque temático Isla Mágica o al parque acuático Aquopolis, todo dependerá del paquete que se elija, y a visitas al Palacio de la Condesa de Lebrija, a la Casa de los Pinelo, a los Baños Árabes o al Museo del Baile Flamenco (que incluye una clase práctica).
Los precios oscilan entre los 65 euros -paquete estándar- y los 120 euros -paquete familiar de cuatro personas-. Y los niños de 5 a 12 años no pagan!!!
Ayer visité los Reales Alcázares con la intención de ver las dos exposiciones que tiene actualmente: La de Caligrafía Otomana del Museo Sakip Sabanci y la Sevilla artística y monumental, 1857-1880
La primera termina el 15 de este mes y muestra la obra que los calígrafos otomanos divulgaron tras su conversión al Islam en el siglo X, pasando, durante cerca de 500 años, los fundamentos de su arte a una ininterrumpida cadena de estudiantes y maestros. La caligrafía forma parte de la religión islámica, utilizada por los musulmanes -como en su día hicieron los monjes en el Medievo con la Biblia- para hacer llegar a su pueblo los versículos de su libro sagrado: el Corán, transformando las letras del alfabeto en un arte maravilloso que invitaba a la espiritualidad: “Dios los utiliza para revelar sus palabras”, refiriéndose a los calígrafos.
La otra exposición, que permanece hasta el 17 de agosto, es la Sevilla artística y monumental, 1857 - 1880. Fotografías de J. Laurent que presenta 78 de las más de 400 imágenes que Laurent tomó de Sevilla en los cinco viajes que realizó a esta ciudad, entre 1857 y 1880. Procedentes en su totalidad del Archivo Ruiz Vernacci (IPHE-Ministerio de Cultura), las fotografías de Laurent reflejan la belleza de la capital andaluza con tomas de edificios singulares (Giralda y Catedral, Alcázar, Casa de Pilatos, Torre del Oro, etc), iglesias y otros monumentos.
Y para asimilar un tarde tan cultural, nada mejor que terminar en el Starbuck que hay al lado de la Catedral -Avda. de la Constitución-, donde me tomé un Chai Te Late. Uhmm qué delicia!

La mañana estaba despejada y no superamos los 15 nudos de velocidad. Un viaje tranquilo que duró una hora larga para caer en un campo de trigo -el otro globo casi cayó en un sembrado de girasoles- donde tras desmontar los globos -con capacidad para 10 personas-, nos recogió un todoterreno que nos llevó de nuevo a la Venta El Pazo donde tomamos un desayuno andaluz (zumo de naranja natural, tostadas con aceite, jamón y tomate y café) y después, en los jardines, procedimos al ritual del bautismo con champán -¡Qué horror!- que nadie se salvó de la quema. 

De ahí a casita -jabón y más jabón en el pelo borracho- para cambiar de tercio y coger carretera hacia el Puerto de Santa María en Cádiz donde nos esperaba Romerijo, restaurante que os recomiendo si os gusta el marisco y el pescaíto frito. Allí me encontré algo que me pareció insólito: un librito de ocio, editado por el Ayuntamiento, donde aparecía nuestra heroína de “Sexo en Nueva York”, en la portada.
Y un paseíto por la playa de Valdelagrana antes de volver a la ciudad.
El domingo fue el último día de “Olivares Barroco” una actividad organizada por el Ayuntamiento de Olivares (Sevilla) donde hay Teatro del siglo de Oro, talleres de artesanos en directo, tabernas, animación callejera, conferencias y un mercado donde encuentras cosas insólitas y divinas como este puesto de especias.